Un nuevo cuello de botella
Durante años, la innovación en la industria gráfica se ha concentrado en aumentar la velocidad, la calidad y la automatización de los equipos de impresión. La digitalización de los flujos de trabajo, la inteligencia artificial y las nuevas generaciones de prensas han conseguido que muchas imprentas produzcan más trabajos en menos tiempo y con una intervención mínima del operario. Sin embargo, esta evolución está dejando al descubierto una realidad que cada vez aparece con más frecuencia en las redes profesionales y en las demostraciones de fabricantes: el siguiente gran reto ya no está en la impresión, sino en el acabado.
